Royal Enfield inicia su etapa eléctrica en España con el lanzamiento de Flying Flea, su nueva marca de movilidad urbana. La compañía ha presentado en Barcelona la Flying Flea FF.C6, su primera motocicleta eléctrica, situando al mercado español entre los primeros de Europa en recibir este modelo.
El despliegue inicial se desarrollará simultáneamente en París, Barcelona, Roma, Berlín y Londres. La FF.C6 podrá adquirirse desde 5.990 euros y estará disponible en los colores Flea Green, Storm Black y Parachute White. Las reservas ya se encuentran abiertas, mientras que las primeras entregas a clientes europeos están previstas para octubre de 2026.
Motorien e Impala-ASBA lideran la llegada de Flying Flea
La importación y distribución de Flying Flea en España estará en manos de Motorien, empresa que ya desempeña esta labor para Royal Enfield. La implantación comercial de la nueva marca se realizará de forma progresiva y comenzará en Barcelona junto al Grupo Comercial Impala S.A. – ASBA.
Esta compañía familiar está vinculada al mundo de la motocicleta desde 1959 y distribuye Royal Enfield desde 2014.
Motor de 21 CV y batería de 3,91 kWh
La FF.C6 utiliza un motor síncrono de imanes permanentes refrigerado por aire, con unidad de control integrada. Desarrolla una potencia máxima de 15,4 kW, equivalentes a 21 CV, y un par máximo de 60 Nm. La transmisión al eje trasero se efectúa mediante una correa de doble etapa.
Con esta configuración, la moto acelera de 0 a 60 km/h en 3,7 segundos y alcanza una velocidad máxima de 115 km/h.
La energía procede de una batería de iones de litio de 3,91 kWh, con una tensión nominal de 101,9 V. Está integrada en una carcasa de aleación de magnesio y dispone de refrigeración por aire. La autonomía homologada se sitúa en 104 kilómetros en ciclo WMTC urbano y en 81 kilómetros en ciclo extraurbano.
Recarga doméstica y frenada regenerativa
La recarga se realiza mediante el cargador embarcado, conectado a una toma doméstica convencional a través de un cable con conector C13/C14 de bloqueo electrónico. Según las estimaciones del fabricante, el proceso avanza aproximadamente un 1% por minuto, por lo que recuperar del 20% al 80% de carga requiere unos 65 minutos.
Además, el sistema de frenada regenerativa permite recuperar energía durante las deceleraciones.
Chasis ligero y horquilla Girder
Con un peso de 124 kilos en orden de marcha, la Flying Flea FF.C6 busca destacar por su ligereza en los desplazamientos urbanos. Tiene una longitud de 2.089 mm, una anchura de 831 mm con retrovisores y una altura de 1.122 mm sin ellos. La distancia entre ejes es de 1.366 mm, la altura libre al suelo alcanza los 207 mm y el asiento está situado a 823 mm del suelo.
Uno de los elementos distintivos de su parte ciclo es la horquilla Girder de aluminio forjado. Se trata de una interpretación actual de la suspensión delantera empleada por la Flying Flea original. Ofrece 100 mm de recorrido y equipa un doble amortiguador hidráulico.
En la parte posterior incorpora un monoamortiguador de acción directa, con pistón flotante interno y 110 mm de recorrido. Las dos ruedas son de 19 pulgadas y montan neumáticos sin cámara CEAT.
El sistema de frenado incluye un disco delantero de 260 mm con pinza de dos pistones y otro trasero de 220 mm con pinza de un pistón. También incorpora ABS de doble canal sensible al ángulo de inclinación, con tres niveles de intervención y opción de desconexión en la rueda trasera. El control de tracción también considera la inclinación de la motocicleta.
Fleaware OS y funciones conectadas
La integración de software y conectividad es otro de los pilares de la FF.C6. El modelo estrena Fleaware OS, un sistema operativo desarrollado sobre Android Automotive OS que funciona junto con una aplicación específica de Flying Flea.
Esta plataforma permite actualizar remotamente el software de la moto y adaptar sus funciones de forma progresiva a las necesidades de cada usuario. La información se concentra en una pantalla TFT táctil a color de 3,5 pulgadas, desde la que se controlan la navegación conectada, el control de crucero, el asistente de voz y los modos de conducción.
El equipamiento incorpora asimismo un puerto USB-C de 27 W, cargador inalámbrico de 15 W para el teléfono, bloqueo electrónico del manillar, un botón para compartir estado y ubicación, y una alerta remota que se activa en caso de caída de la motocicleta.
Un nombre recuperado de la década de 1940
La denominación Flying Flea recupera el legado de una de las motocicletas históricas de Royal Enfield, desarrollada durante la década de 1940. Ligera y concebida para poder ser lanzada en paracaídas, aquella moto tuvo un papel relevante durante la Segunda Guerra Mundial, cuando las tropas la utilizaban para moverse y transportar material por zonas de difícil acceso.
«El nombre Flying Flea conecta directamente nuestro futuro eléctrico con uno de los capítulos más singulares de nuestra historia. La FF.C6 combina nuestro lenguaje de diseño del pasado con tecnología avanzada de baterías y vehículos conectados para ofrecer una experiencia de conducción auténtica, ágil y premium», ha señalado B. Govindarajan, director general de Eicher Motors Ltd. y consejero delegado de Royal Enfield.
La FF.C6 ha sido desarrollada por un equipo de más de 200 ingenieros de los centros técnicos de Royal Enfield en Chennai, India, y Bruntingthorpe, Reino Unido. El proyecto está respaldado por más de 45 solicitudes de patente y su diseño ha obtenido el Red Dot Award 2025, el Good Design Award 2025 y el iF Design Award 2026.







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