El piquete que protagonizó los incidentes con la Policía Nacional en la Ciudad Universitaria estuvo integrado por alrededor de 150 jóvenes de la organización Contracorriente, según han informado a ABC fuentes del caso. La asociación forma parte de la Corriente Revolucionaria de Trabajadores y Trabajadoras (CRT), definida por la propia organización como de orientación «trotskista, anticapitalista y revolucionaria».
Una organización con presencia en varios campus
Contracorriente cuenta también con una rama feminista denominada Pan y Rosas y con el medio digital La Izquierda Diario. Su actividad se extiende a universidades de Barcelona, Zaragoza, Gerona, Málaga y Vigo, y la organización sostiene que está presente en 14 países.
Incidentes durante una protesta no comunicada
La movilización, celebrada sin haber sido comunicada previamente y, por tanto, sin respaldo legal, se desarrolló en el marco de la huelga por la educación pública. Durante la protesta, los integrantes del piquete recorrieron parte del campus con el rostro cubierto, bengalas y banderas, según las fuentes citadas. Al llegar los antidisturbios, corearon consignas como «¡Policía, fascista!».
Los agentes acudieron tras ser requeridos por testigos e intentaron establecer un cordón de seguridad. Sin embargo, los manifestantes no atendieron las indicaciones policiales, ocuparon la calzada a la altura de las facultades de Ciencias Físicas y Químicas y agredieron a los efectivos, según el relato publicado. La intervención concluyó con una carga policial, cinco detenidos y dos agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) heridos leves.
Críticas al operativo policial
El delegado del Gobierno, Francisco Martín, cuestionó posteriormente el dispositivo de vigilancia y actuación y solicitó al jefe superior de Policía de Madrid una investigación sobre las cargas. Es la segunda ocasión en la que Martín realiza una petición de este tipo a la Policía, después del desahucio de Maricarmen, ocurrido el 23 de septiembre.
Por su parte, el rector de la Universidad Complutense de Madrid, Carlos Goyache, criticó el operativo tras recibir en su despacho al comité de huelga y negó que la institución hubiera pedido la presencia policial. Los sindicatos SUP y Jupol han reclamado la dimisión de Francisco Martín por sus declaraciones.
El ideario de Contracorriente
Contracorriente se presenta como «una juventud anticapitalista, antipatriarcal y revolucionaria». En su manifiesto fundacional, publicado en 2018 y coincidiendo con el 50 aniversario de Mayo del 68, plantea «la lucha de clases contra el gobierno del PP, el bloque monárquico que encabeza y el Régimen del 78».
Sus planteamientos incluyen críticas a «la casta universitaria, al Opus Dei, la burguesía y el liberalismo», así como a UGT y CC. OO.. Además, integrantes de la organización han participado en la acampada por la vivienda instalada en la Puerta del Sol desde el 26 de septiembre.
La asociación afirma luchar contra el machismo, la LGTBI-fobia, el racismo y la situación de las personas migradas. Asimismo, reclama la despatologización trans, la inclusión de los procesos transicionales en la Seguridad Social, el fin de las leyes de extranjería, el cierre de los CIE, la apertura de fronteras y la regularización de todas las personas migrantes. Entre sus objetivos figura «revolucionar las facultades e institutos y convertirlos en trincheras de lucha».
Seguimiento de la huelga
El Gobierno regional ha señalado que la primera jornada de huelga transcurrió con normalidad, salvo por los momentos de tensión registrados en el acceso al intercambiador de Sol y durante la protesta en la Complutense. Según el Ejecutivo autonómico, se cumplieron los servicios mínimos y el seguimiento del paro alcanzó el 44,6% al cierre de esta edición.
Desde el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso consideran que este tipo de movilizaciones se convocan de manera recurrente cuando se acercan elecciones en la región. La consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo, calificó la jornada como «la primera huelga política del otoño caliente».
















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