Dirigentes del PSOE ponen en duda el futuro de Óscar Puente tras el accidente de Urda

Dirigentes del PSOE ponen en duda el futuro de Óscar Puente tras el accidente de Urda

Presión sobre el ministro de Transportes

La continuidad de Óscar Puente al frente del Ministerio de Transportes comienza a generar dudas entre algunos dirigentes del PSOE tras la tragedia ferroviaria de Urda (Toledo), el segundo accidente mortal de este tipo registrado en España en menos de diez meses.

Preguntado por un periodista acerca de una posible dimisión o de si ha puesto su cargo a disposición de Pedro Sánchez, Puente evitó pronunciarse sobre esa posibilidad: «Mire, en este momento, en lo que estoy pensando es en esclarecer esto. Y tratar de resolverlo. No estoy pensando en mí».

El ministro calificó el siniestro de «inexplicable», mientras que el presidente del Gobierno lo definió como «inasumible» por tratarse de la segunda tragedia de estas características en un mismo año. Sánchez aseguró que se adoptarán «todas las medidas que sean necesarias» y que se actuará «con total contundencia para recuperar la confianza en el sistema».

Aunque desde Moncloa no han trasladado señales sobre una eventual salida del ministro, cargos del Gobierno admiten que la tragedia deja a Puente «muy tocado». La cercanía de las elecciones incrementa la presión sobre una de las figuras que hasta ahora había tenido un papel relevante en la estrategia del Ejecutivo.

Grietas en el respaldo interno

Puente ha desempeñado habitualmente un papel destacado en la defensa del Gobierno y en el ataque político a la oposición. Su estilo, descrito como ácido, irreverente y en ocasiones ofensivo, ha sido utilizado desde Moncloa para trasladar los mensajes más duros. Fuentes del Ejecutivo han resumido en distintas ocasiones esa función señalando que «Puente es un portavoz autorizado».

Como uno de los principales escuderos de Sánchez, el ministro ha actuado tanto de cortafuegos en los asuntos más delicados como de voz ofensiva en temas en los que el presidente u otros miembros del Gobierno optaban por mantenerse en un segundo plano. Sin embargo, si tras el accidente de Adamuz el apoyo al ministro fue total, ahora empiezan a apreciarse fisuras y dudas internas sobre su capacidad para continuar al frente del departamento.

Impacto electoral y proyección política

Dentro del PSOE reconocen que Puente conserva un importante capital político entre la militancia y capacidad de movilización, por lo que cualquier decisión debe ser medida cuidadosamente. El ministro encabeza además la candidatura electoral por Valladolid, aunque algunos dirigentes consideran que un nuevo accidente mortal de estas dimensiones puede dejarle sin margen para participar en la campaña.

El impacto del suceso provocó una sensación de conmoción tanto en el partido como en el Gobierno durante el miércoles. Con el paso de las horas, la prioridad pasó a ser la gestión de la crisis para evitar un deterioro mayor de las expectativas electorales del PSOE.

Las dudas sobre el relevo de Puente

Hasta ahora, Puente también era considerado una figura con peso en un eventual escenario de postsanchismo, pese a que meses atrás tuvo que salir a frenar las especulaciones sobre sus aspiraciones sucesorias. La evolución de los acontecimientos tras la tragedia puede condicionar esa proyección política.

Al mismo tiempo, el ministro se ha convertido en uno de los principales objetivos de la oposición. Algunos cargos consultados consideran precisamente que esa circunstancia puede llevar a Sánchez a mantenerle en el puesto y a no ceder ante la presión. No obstante, a menos de un mes de las elecciones, han surgido dudas sobre la posibilidad de que el presidente opte por un golpe de efecto y prescinda de uno de los ministros considerados hasta ahora intocables.

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