Andreas Almgren debuta en el Maratón de Nueva York tras dejar su empleo y aspira a la victoria

Andreas Almgren debuta en el Maratón de Nueva York tras dejar su empleo y aspira a la victoria

Andreas Almgren afrontará este domingo el primer maratón de su carrera con un objetivo ambicioso: competir por el triunfo en Nueva York. El atleta sueco, de 31 años, llega respaldado por su condición de campeón mundial de medio maratón, aunque todavía no ha disputado una prueba de 42,195 kilómetros.

Del trabajo como científico de datos a la dedicación exclusiva al atletismo

En 2024, Almgren ya figuraba entre los mejores fondistas del mundo, pero continuaba trabajando a tiempo parcial para financiar su carrera. Compaginaba entrenamientos y competiciones con su empleo como científico de datos en la empresa sueca Svexa.

Había comenzado a trabajar a principios de 2023 como consultor especializado en análisis de riesgos. En mayo de 2024, la compañía explicó que la flexibilidad de su puesto le permitía combinar su proyecto deportivo con concentraciones, entrenamientos y carreras.

En 2025 tomó la decisión de abandonar su empleo para centrarse plenamente en el atletismo. Ese año obtuvo el bronce mundial de 10.000 metros en Tokio y logró los récords de Europa de 5.000 metros, con 12:44.27, y de medio maratón, con 58:41 en Valencia.

Su progresión continuó en 2026. Comenzó la temporada con el récord europeo de 10 kilómetros en ruta en Valencia, con una marca oficial de 26:45; ganó el Europeo de 10.000 metros y posteriormente se proclamó campeón mundial de medio maratón. En Copenhague venció a Nicholas Kipkorir y Joshua Cheptegei con 58:06, un registro que World Athletics recoge como récord continental pendiente de ratificación.

De mediofondista a referente del fondo

La carrera de Almgren se inició en pruebas muy distintas a las actuales. En 2014 consiguió el bronce mundial sub-20 de 800 metros. Doce años después, se dispone a comprobar su resistencia en la distancia de maratón.

Lesiones y cambio de rumbo

Su evolución estuvo marcada por varios contratiempos físicos. Una fractura en el pie frustró sus opciones de competir en Río 2016, mientras que una lesión de menisco le impidió acudir a Tokio 2021.

El giro hacia distancias más largas comenzó en 2019, durante la recuperación de una fractura por estrés en el sacro. Inspirado por su compatriota Kalle Berglund, incorporó el entrenamiento de doble umbral a su preparación. En 2022 ya fue cuarto en los 5.000 metros del Europeo de Múnich.

Una preparación basada en datos y más de 2.000 kilómetros

Su anterior actividad profesional mantiene influencia en su método de trabajo. Según Jordan Donnelly, miembro de su equipo y citado por LetsRun, Almgren diseña sus propias sesiones y cuenta con el apoyo de especialistas en áreas como la nutrición y la preparación.

En una entrevista publicada por COROS, el corredor explicó que ajusta su esfuerzo a partir de cuatro referencias: ritmo, frecuencia cardíaca, lactato y sensaciones.

2.006 kilómetros en diez semanas

Los datos compartidos por COROS el 27 de octubre reflejan la magnitud de su bloque de preparación: acumuló 2.006 kilómetros en diez semanas, con una media de 200,6 kilómetros semanales y un máximo de 241 kilómetros en la semana de mayor carga.

El plan incluyó también una semana de 153 kilómetros para reducir la carga y otra de 87 kilómetros, condicionada por la recuperación y una enfermedad. Almgren explicó a la televisión sueca SVT que tuvo fiebre después del Mundial de Copenhague, aunque ese problema coincidió con días que ya estaban previstos para descansar.

Entre sus entrenamientos destacados figura una sesión de 32 kilómetros en 1:38:28, a un ritmo aproximado de 3:05 por kilómetro, con 161 pulsaciones medias y 262 metros de desnivel positivo.

Un progresivo de 40 kilómetros a ritmo creciente

Antes del Mundial de medio maratón, Almgren realizó otro entrenamiento que alimenta su confianza: un progresivo de 40 kilómetros. Donnelly detalló a LetsRun cuatro bloques de diez kilómetros en 34:20, 31:20, 29:45 y 28:35.

El total fue de 2:04:00 para 40 kilómetros. El último bloque lo completó a unos 2:52 por kilómetro, después de haber recorrido los 30 kilómetros anteriores. La sesión se desarrolló, además, en un circuito con cuestas diseñado para reproducir las exigencias del trazado neoyorquino.

Ese trabajo refleja su capacidad para incrementar el ritmo con fatiga, aunque no supone una marca de maratón ni garantiza que pueda trasladar esas sensaciones a la competición.

Nueva York, una carrera táctica ante rivales de alto nivel

El Maratón de Nueva York presenta características diferentes a las de los recorridos más rápidos. Las cuestas y la ausencia de liebres convierten la prueba en una carrera donde la táctica y la respuesta a los cambios de ritmo adquieren especial importancia.

El plan de su equipo consiste en mantenerse junto a los líderes hasta el kilómetro 35 y conservar opciones para el desenlace. Almgren se mostró confiado en declaraciones a Eurosport: «Tengo muy buenas sensaciones. Sé que debo ser competitivo y veremos qué pasa el domingo. Creo que tengo bastantes posibilidades».

Su triunfo en Copenhague, resuelto con una aceleración final, es un argumento a su favor. La gran incógnita será comprobar si puede mantener esa capacidad de cambio de ritmo tras duplicar la distancia del medio maratón.

El sueco tampoco tendrá un estreno sencillo. Entre sus rivales figuran Benson Kipruto, con una mejor marca de 2:02:16; Deresa Geleta, con 2:02:38; además de Abdi Nageeye, Geoffrey Kamworor y Conner Mantz.

Después de dejar su trabajo en 2025 para dedicarse por completo al atletismo, Almgren llega a Nueva York con un título mundial, miles de kilómetros de preparación y ninguna marca previa en maratón. El domingo comprobará si puede luchar por la victoria en su debut.

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