El cierre de una trayectoria histórica
Fórmula V, una de las bandas españolas que más clásicos ha legado a varias generaciones, afronta su despedida definitiva. Canciones como «Cuéntame», «El Sol, El Mar, El Cielo Y Tú», «La fiesta de Blas», «Vacaciones de verano», «Tengo tu amor» y «Eva María» convirtieron al grupo en parte del patrimonio emocional de España.
Desde su nacimiento en 1967, la formación ha atravesado distintas etapas: unos comienzos sin demasiada repercusión, un ascenso fulgurante, una separación y un posterior regreso. Ahora, su líder, Paco Pastor, ha decidido poner fin a una carrera de sesenta años mediante una gira de despedida que encara su tramo final.
Las próximas fechas anunciadas son Terrassa, el 24 de octubre; Madrid, el 2 de noviembre; Bilbao, el 12 de noviembre; Lérida, el 15 de noviembre; y Barcelona, el 16 de noviembre.
Una retirada antes de perder la forma
Pastor explica que ha tomado esta decisión precisamente porque todavía se encuentra bien: quiere cerrar esta etapa con el público recordándole en buena forma y no cuando ya esté deteriorado. La despedida incluye también la publicación de un disco en directo, el primero de Fórmula V en seis décadas.
El cantante ya planeaba que la gira iniciada en mayo del año anterior fuera la última. Durante ese recorrido comenzaron a grabar el álbum, concebido como un testimonio de las canciones que han marcado la historia del grupo y el recuerdo de varias generaciones.
De Los Cambios al gran éxito
El origen de la banda
Fórmula V surgió a partir de la unión de miembros de Los Jíbaros y Los Rostros. Inicialmente se llamaron Los Cambios. Ambas bandas coincidieron en una actuación cuando iban a perder a algunos de sus integrantes, por lo que optaron por fusionarse.
Tras actuar en distintos locales de Madrid, recibieron una oferta discográfica mientras tocaban en la sala Paraninfo. Paco Pastor recuerda el inicio de aquella etapa como un torbellino: el éxito llegó muy rápido y lo vivieron siendo jóvenes de diecisiete años, sin ser plenamente conscientes de lo que estaba ocurriendo.
El encuentro con Herrero y Armenteros
La primera grabación del grupo no funcionó. Según Pastor, el lanzamiento apostó por una canción excesivamente orquestada que no se ajustaba a la identidad de la banda. Incluso viajaron a Milán para grabar con la Orquesta Filarmónica de la Scala, una experiencia que, a su juicio, no encajaba con ellos.
El cambio llegó con los compositores Pablo Herrero y José Luis Armenteros, a quienes Pastor define como sus “hadas madrinas”. Ambos conectaron enseguida con el grupo y entendieron el tipo de repertorio que debían interpretar.
Herrero y Armenteros también participaron en la película «Un, dos, tres… al escondite inglés», dirigida por Iván Zulueta. Pastor recuerda aquel rodaje como una experiencia muy psicodélica, en la que numerosos artistas interpretaban a candidatos de Eurovisión. Los personajes de José María Íñigo y Judy Stephen trataban de boicotear el programa y acababan con ellos.
Éxito en España y Latinoamérica
Tras ese despegue, Fórmula V vivió sus años de mayor popularidad tanto en España como en Latinoamérica. El grupo actuó en países como Venezuela, Puerto Rico, Perú y Colombia.
En uno de sus viajes, al aterrizar en Caracas, los músicos encontraron un periódico cuya portada decía: «Los Rolling Stones y Fórmula V se debaten en la cumbre». Ambas bandas actuaban ese mismo día en distintos puntos de la ciudad, una situación que sorprendió a los integrantes de Fórmula V.
El primer final y las críticas
La primera etapa concluyó después de que «Carolina» alcanzara el número uno de ventas. Según Paco Pastor, el auge de la escena underground y el desgaste acumulado influyeron en la decisión.
El cantante sostiene que la crítica atacaba sistemáticamente al grupo. “Si querías ser un buen crítico tenías que darle un palo a Fórmula V”, afirma. Con el tiempo, considera, “cada uno ha quedado en su lugar”.
También pesó el cansancio. Los músicos habían empezado siendo muy jóvenes y terminaron convertidos en hombres casados que no habían podido ver crecer a sus hijos. Para Pastor, haber puesto fin a aquella primera etapa en un buen momento ayudó a que la música del grupo no se desgastara ni quedara asociada a un declive.
De la industria musical a los videojuegos
Después de la separación, Pastor grabó un disco con José Luis, conocido más tarde como Pepín Tre, amigo suyo desde los once años. El álbum salió el mismo día de la muerte de Franco, una circunstancia que condicionó completamente su difusión: durante varios días las radios solo emitieron música clásica.
Más adelante trabajó como director artístico en CBS y después se incorporó al sector de los videojuegos, una industria que le interesaba personalmente. Para él, ambos ámbitos compartían una misma base: el entretenimiento y la diversión. También aprovechó en los videojuegos estrategias que había conocido durante su paso por la industria discográfica.
Pastor libró una batalla contra la piratería de videojuegos. A diferencia de la piratería musical, que se producía en Portugal y se importaba, las copias de videojuegos circulaban en los patios de los colegios. En aquella época los juegos se distribuían en casete y los niños los copiaban en casa para intercambiarlos. Su respuesta fue reducir los precios, una medida que, según explica, acabó con el problema.
Además, fue director de Sega España. Se le atribuye haber impulsado la llegada de Mega Drive al mercado español antes que la Super Nintendo, gracias a la idea de comercializar paquetes que reunían la consola con varios juegos.
Preocupación por la inteligencia artificial
Tras haber trabajado tanto en la música como en la tecnología, Paco Pastor se muestra muy crítico con el uso de la inteligencia artificial para crear canciones. Considera que puede ser perjudicial para intérpretes y compositores y reclama una regulación.
Aunque admite que la IA puede resultar muy útil en determinados ámbitos, cree que dañará profundamente a la música, al tratarse de un terreno con componentes matemáticos que pueden ser fácilmente manejados por esta tecnología.
Un regreso para seguir haciendo feliz al público
La vuelta de Fórmula V comenzó por diversión, cuando Pastor ya se había jubilado y disponía de tiempo. Contactó con los miembros iniciales, pero estos no compartían ya el mismo espíritu ni las mismas ganas de volver. Aunque la relación entre ellos se ha mantenido, la formación experimentó varios cambios.
El éxito de esta nueva etapa sorprendió al cantante: allá donde actuaban, llenaban recintos y el público disfrutaba de los conciertos. También encontraron seguidores de generaciones que no habían nacido cuando empezó el grupo. Para Pastor, comprobar que Fórmula V seguía haciendo feliz a la gente fue uno de los grandes motivos para prolongar este regreso hasta ahora.
















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