Flávio Bolsonaro rectifica y asegura que respetará la Constitución de 1988

Flávio Bolsonaro rectifica y asegura que respetará la Constitución de 1988

Flávio Bolsonaro ha moderado su discurso sobre un eventual cambio constitucional después de recibir numerosas críticas de dirigentes políticos, analistas y medios de comunicación brasileños. El candidato del Partido Liberal (PL), que pasó a la segunda vuelta en primera posición y logró una amplia representación parlamentaria, afirmó que respetará la Constitución de 1988 y que sus propuestas se tramitarán mediante enmiendas legales.

Rectificación tras las críticas por sus declaraciones

La polémica se originó tras unas declaraciones en las que el hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro habló de «cambiar la Constitución y redemocratizar el país» en caso de llegar a la Presidencia. Sus palabras generaron preocupación ante la posibilidad de una iniciativa autoritaria apoyada en la fuerza conservadora surgida de las urnas.

Políticos y expertos en derecho constitucional reaccionaron de inmediato. El politólogo, sociólogo y profesor de la ESPM Paulo Ramírez recordó que «poder constituido no es poder constituyente». Según los especialistas, ni una victoria electoral amplia permite eliminar las cláusulas pétreas que protegen la separación de poderes y los derechos civiles. Para redactar una nueva Constitución sería necesario celebrar otra elección destinada específicamente a elegir una Asamblea Constituyente.

Reformas mediante propuestas de enmienda constitucional

A dos semanas de la segunda vuelta frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, Flávio Bolsonaro convocó una rueda de prensa en Brasilia para aclarar su posición. El senador sostuvo que sus intenciones habían sido malinterpretadas y señaló que su programa se limitará a reformas tramitadas por la vía legal mediante Propuestas de Enmienda Constitucional (PEC).

Mayoría penal, Poder Judicial y reelección

Entre sus prioridades, mencionó la reducción de la mayoría penal de 18 a 16 años, modificaciones de la reforma tributaria y un recorte de las facultades del Supremo Tribunal Federal (STF). También defendió una reforma del Poder Judicial y el fin de la reelección presidencial.

«Tenemos que respetar la política, hay varias PEC posibles. Tiene que haber una reforma del Poder Judicial. Soy partidario de la reducción de la mayoría penal, tiene que ser por PEC. El fin de la reelección también tiene que ser por PEC, y es el Congreso el que va a decidir si son cuatro o cinco años [de mandato]», declaró Bolsonaro.

El candidato añadió que renunciaría a la reelección para «dar el ejemplo» y diferenciarse de Lula, que busca un histórico cuarto mandato.

El peso del futuro Congreso

El giro discursivo también busca contener las críticas de la izquierda, que acusa al PL de preparar una revancha tras la intentona golpista de 2022, proceso que derivó en la condena a prisión del expresidente Jair Bolsonaro.

«Cualquier cosa diferente de eso es especulación. Vi gente diciendo que ahora, con mayoría, Flávio va a hacer lo que su padre no hizo. Paren con eso. Vamos a aterrizar en el mundo real», afirmó el aspirante presidencial. Posteriormente insistió: «Conmigo no va a haber eso. Va a haber estabilidad, va a haber paz para que todo el mundo trabaje, va a haber seguridad jurídica y respeto a la Constitución. Va a ser lo normal. El Brasil tiene que volver a lo normal».

La inquietud institucional se explica por la composición prevista del Parlamento desde febrero de 2027. El PL contará con 28 senadores y 121 diputados federales, las mayores bancadas logradas por un solo partido en cuatro décadas. Con el respaldo de agrupaciones como União Brasil y Progresistas (PP), la derecha dispondría de los tres quintos necesarios para aprobar enmiendas constitucionales: 308 diputados y 49 senadores, sin necesidad de pactar con la oposición.

Si Bolsonaro confirma las preferencias en la segunda vuelta del 25 de octubre, ese Congreso supondrá una importante ventaja para su futuro Gobierno. En cambio, si Lula logra revertir la situación, el escenario parlamentario podría dificultar su gobernabilidad. En la primera vuelta, el Partido de los Trabajadores (PT) obtuvo el 45,16% de los votos, frente al 47,03% de su adversario.

El Supremo, en el centro de la campaña

El STF continúa siendo uno de los principales objetivos de Bolsonaro. El tribunal condenó a prisión a su padre y a su hermano Eduardo Bolsonaro por coaccionar a los jueces desde Estados Unidos. Además, la Corte investiga a Flávio Bolsonaro por varios escándalos relacionados con sus vínculos con el banquero encarcelado Daniel Vorcaro.

El candidato prevé aprovechar que los magistrados también se han visto salpicados por ese caso para cuestionar la legitimidad de las actuaciones judiciales. Para el dirigente de derecha radical, la victoria electoral es especialmente relevante: sin un cargo público, perdería la inmunidad y se enfrentaría al riesgo de una condena por corrupción.

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