El mercado de los complementos alimenticios continúa creciendo en España. Según datos de AFEPADI (Asociación Española de Complementos Alimenticios), alcanzó los 2.100 millones de euros en 2025, tras registrar un incremento cercano al 7%. Aunque las farmacias y parafarmacias reúnen una parte importante de las ventas, productos como el magnesio, el colágeno o la creatina también se comercializan por internet y en numerosos supermercados.
No se trata de medicamentos, pero ante la amplia variedad de productos y marcas disponibles, el asesoramiento profesional resulta recomendable. La farmacéutica Gema Herrerías, pionera en el lanzamiento de su propia firma de cuidado cutáneo y actualmente centrada también en la nutricosmética, subraya la importancia de revisar con atención lo que se compra.
La eficacia, más allá de la seguridad del producto
Herrerías advierte de que en este sector es sencillo inducir a error al público. «Nos gusta usar una expresión: que no te den gato por hialurónico, porque en los complementos alimenticios es muy fácil engañar al consumidor. Ahora está muy de moda que haya una fórmula en el mercado y que diferentes marcas la saquen con su nombre, sin más, sin estudios de eficacia; sí de seguridad, es un producto seguro, pero eso no quiere decir que funcione», señala.
Por ello, considera esencial comprobar qué estudios de eficacia respaldan cada suplemento. La experta recuerda que la normativa no obliga a realizarlos, aunque, a su juicio, son un elemento diferencial. También recomienda analizar la fórmula en su conjunto: no basta con incluir un ingrediente con resultados demostrados, ya que influyen su concentración y el resto de los componentes.
La biodisponibilidad es otro de los aspectos que destaca. En palabras de Herrerías, una elevada cantidad de magnesio no sirve de mucho si el producto irrita, provoca molestias estomacales o no se absorbe adecuadamente.
Los suplementos no reemplazan una dieta equilibrada
Los complementos alimenticios se han incorporado a las rutinas de muchas personas en los últimos años. Sin embargo, la farmacéutica sostiene que no deben sustituir una alimentación saludable. A su juicio, el actual estilo de vida explica en parte su uso: «En teoría, la alimentación sería suficiente, pero ¿quién se toma dos piezas de pescado azul a la semana? Además, el estrés, tan habitual en nuestra vida, provoca una mayor pérdida de magnesio, por ejemplo».
Así, Herrerías insiste en que estos productos no reemplazan una buena dieta, aunque pueden ayudar a aportar cantidades suficientes de determinados nutrientes que, en ocasiones, son difíciles de absorber.
Prioridades y necesidades para elegir un complemento
Ante la oferta de magnesio, colágeno, omega 3 o probióticos, la farmacéutica considera necesario establecer prioridades que pueden cambiar con el tiempo. Para orientar esta elección, desarrolló la metodología denominada Código Piel, que clasifica la piel en función de su tipo —grasa o seca—, de su resistencia —sensible o resistente— y de las preocupaciones existentes, como acné, rosácea, manchas, arrugas, flacidez o sequedad extrema.
La experta plantea sus fórmulas de nutricosmética a partir de esta metodología. Según explica, tanto el omega 3 como el magnesio son productos transversales que pueden mantenerse a largo plazo, especialmente entre quienes priorizan un envejecimiento saludable.
Ceramidas para la sequedad, las arrugas y la flacidez
Para las pieles muy secas o con arrugas y flacidez, Herrerías propone las ceramidas. «Se habla mucho menos de las ceramidas que del retinol y, en cosmética oral, menos aún, pero están infravaloradas», afirma. Según la farmacéutica, los estudios de eficacia realizados por su marca muestran que sus ceramidas estimulan las ceramidas endógenas, reducen la pérdida de agua transepidérmica y mejoran la función barrera.
Manchas y acción antioxidante
Para las manchas, menciona el producto Aoxderm Pigment, formulado con la tecnología gh NAD+Booster. Herrerías explica que el NAD es necesario y puede retrasar el envejecimiento, pero asegura que no puede utilizarse directamente ni en cosmética ni en suplementos orales porque no es estable ni llega a su destino.
Según indica, la evidencia se concentra en los boosters, es decir, sus precursores. La fórmula incluye niacinamida, que evita la transferencia de melanina hacia la superficie de la piel, además de luteína, un ingrediente conocido por sus propiedades relacionadas con la pigmentación cutánea.
La farmacéutica presenta este producto como un apoyo antioxidante para prevenir el daño durante el verano. En caso de manchas, puntualiza que actúa como coadyuvante: «Si tú tienes manchas, tendrás también que hacer el tratamiento cosmético, incluso a veces requerirá tratamientos médicos, obviamente. Esto no es milagroso, pero sí que hay evidencia que funciona y que además tiene esa capacidad antioxidante».
Prebióticos para pieles con acné y rosácea
Herrerías también ha lanzado prebióticos destinados a pieles acneicas. La farmacéutica alude al eje intestino-piel-cerebro y a la relación que se ha establecido entre el SIBO, otras alteraciones digestivas y problemas como el acné o la rosácea.
En este sentido, destaca la importancia de los probióticos por su capacidad antiinflamatoria y por contribuir al equilibrio de la microbiota, lo que, de forma indirecta, puede mejorar el estado de la piel. Herrerías asegura que han realizado un estudio de 56 días con pacientes con acné y rosácea, con resultados que califica de prometedores. En un caso de acné, afirma que se eliminaron el 100% de las imperfecciones, mientras que una paciente con rosácea presentó una disminución del eritema superior al 50%.
















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