Unai Emery vuelve al Camp Nou ante el Barcelona con una cuenta pendiente

Unai Emery vuelve al Camp Nou ante el Barcelona con una cuenta pendiente

El Aston Villa de Unai Emery, colíder de la Champions League tras firmar tres victorias en las tres primeras jornadas, visita este martes al Barcelona en el Camp Nou. El conjunto inglés llega después de empatar 1-1 frente al Fulham, un resultado que ha dejado algunas dudas pese a su positiva dinámica.

Antes del viaje a la Ciudad Condal, Emery analizó el momento de su equipo: «Todavía tenemos trabajo por hacer. En los últimos cinco partidos de Liga hemos ganado tres y empatado dos. Creo que no está mal, pero con nuestros malos números no es suficiente».

Un Aston Villa lanzado en Europa

El equipo de Birmingham atraviesa un notable presente continental. Después de conquistar la que fue su quinta Europa League la pasada temporada, el Aston Villa ha trasladado su buen rendimiento a la máxima competición europea.

Los villanos suman triunfos ante Brujas (2-3), Fenerbahçe (6-0) y Viking (3-1), resultados que les sitúan segundos en la clasificación general de la Champions. Están empatados a nueve puntos y con una diferencia de goles de +9, idéntica a la del líder, el Paris Saint-Germain.

Sin embargo, para prolongar su pleno de victorias deberán superar a un Barcelona que supone un rival especialmente incómodo para Emery, tanto por sus antecedentes deportivos como por los episodios de tensión acumulados durante su carrera.

El Barcelona, el rival más adverso para Emery

El historial del técnico de Hondarribia contra el conjunto azulgrana es claramente desfavorable. En 30 encuentros oficiales dirigiendo a Almería, Valencia, Spartak de Moscú, Sevilla, PSG y Villarreal, Emery solo ha logrado tres victorias, además de seis empates y 21 derrotas. Ningún otro adversario le ha derrotado tantas veces.

Durante años, el Barcelona fue una barrera imposible de superar para el entrenador. Tuvo que esperar 21 partidos consecutivos para celebrar su primer triunfo contra los catalanes: ocurrió en la temporada 2015-16, cuando su Sevilla venció por 2-1 en el Ramón Sánchez Pizjuán.

Antes de aquel partido, sus equipos del Valencia y el Almería habían sufrido goleadas y eliminaciones en la Copa del Rey frente al fútbol asociativo azulgrana.

Las finales de 2015 y los reproches arbitrales

Incluso en encuentros en los que estuvo cerca de imponerse, el Barcelona volvió a frustrar sus objetivos. En la Supercopa de Europa de 2015, el Sevilla llevó el duelo a la prórroga tras una gran remontada, pero terminó perdiendo por 5-4 ante el equipo azulgrana, con protagonismo de Leo Messi y Pedro.

Meses más tarde, el Barcelona ganó por 2-0 la final de la Copa del Rey en el tiempo extra. Aquellos episodios elevaron la tensión de Emery, que cuestionó lo que entendía como un criterio arbitral demasiado permisivo con las estrellas culés. El técnico llegó a afirmar que defender a Messi o Neymar dentro del área era «misión imposible», al considerar que cualquier contacto mínimo podía terminar en penalti.

La herida del 6-1 ante el PSG

La derrota más dolorosa de Emery frente al Barcelona se produjo el 8 de marzo de 2017 en el Camp Nou. Al frente del Paris Saint-Germain, el técnico vasco había logrado un contundente 4-0 en la ida de los octavos de final de la Champions League, disputada en el Parque de los Príncipes.

En la vuelta, el Barcelona completó una histórica remontada con un 6-1 que eliminó al PSG. Para Emery, aquel resultado no se explicó únicamente desde lo futbolístico. El entrenador criticó el arbitraje del alemán Deniz Aytekin, al entender que no se señalaron penaltis a favor de su equipo, entre ellos una acción de Javier Mascherano sobre Ángel Di María, y que se sancionaron decisiones rigurosas en el área parisina, como el penalti concedido sobre Luis Suárez.

Con el paso de los años, Emery ha mantenido sus reproches sobre aquella eliminatoria. En distintas entrevistas sostuvo que el PSG perdió en los últimos minutos por decisiones arbitrales y consideró que, con la presencia del VAR, el desenlace habría sido muy diferente.

Otros desencuentros con el entorno azulgrana

Las disputas de Emery con el Barcelona también se remontan a su etapa en el Valencia. En una semifinal de Copa del Rey de 2012 fue expulsado con roja directa por aplaudir irónicamente al juez de línea después de protestar un fuera de juego. Posteriormente, criticó el supuesto doble rasero con el que, según él, se juzgaba a los grandes clubes de LaLiga.

El último gran enfrentamiento dialéctico llegó en 2022, cuando dirigía al Villarreal. Tras la derrota por 1-3 ante el Barcelona en La Cerámica, Emery protestó una mano de Gerard Piqué dentro del área que ni el árbitro ni el VAR señalaron. «Es penalti y expulsión. El balón va a gol. No sé quién estaba en el VAR», declaró entonces.

Piqué respondió en redes sociales, le pidió que dejara de protestar y recordó los penaltis del 6-1 de París. La reacción de Emery no se hizo esperar: insistió en que la acción de Piqué era penalti y reprochó al exjugador que negara la infracción y hablara de otros encuentros.

Una oportunidad para cambiar la historia

Pese al peso de los precedentes, el Aston Villa afronta el partido con confianza. El vigente campeón de la Europa League cuenta con una estructura sólida, con el Dibu Martínez en la portería y un centro del campo agresivo, capaz de dominar los espacios.

El Barcelona, por su parte, busca afianzarse en la parte alta de la clasificación de la Champions tras arrancar la competición con dos victorias y una derrota. Para Emery, el duelo va más allá de la posibilidad de reforzar el liderato europeo del Aston Villa: representa una ocasión para dejar atrás viejos fantasmas y saldar sus cuentas pendientes en el Camp Nou.

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