La tragedia ferroviaria de Urda deja, por el momento, 69 fallecidos. Numerosas familias continúan aguardando noticias de sus allegados, mientras prosigue la identificación de las víctimas. Entre los nombres conocidos figuran tanto personas cuyo fallecimiento ha sido confirmado como pasajeros que permanecían desaparecidos.
Fallecimientos confirmados
Antonio Montero Domínguez
El inspector de Hacienda Antonio Montero Domínguez fue identificado por un compañero de profesión que sobrevivió al accidente y que viajaba con él. Un mensaje difundido en su memoria trasladó la confirmación de su muerte: «Ha fallecido. Iba con él un compañero que se ha salvado y lo ha reconocido. No hay duda… Un desastre».
José Manuel Chacón, 31 años
El guardia civil sevillano José Manuel Chacón, de 31 años, pertenecía a la Unidad Técnica de Policía Judicial en Madrid y llevaba cinco años de servicio. Se dirigía a Sevilla cuando se produjo el siniestro. La Guardia Civil confirmó su fallecimiento en el cuartel de Eritaña, donde se recogían muestras de ADN, y expresó sus condolencias a familiares, amigos y compañeros.
Fátima Báñez, 59 años
La exministra de Trabajo y presidenta de la Fundación CEOE, Fátima Báñez, murió cuando viajaba hacia Sevilla. La Confederación Española de Organizaciones Empresariales comunicó oficialmente el fallecimiento de quien presidía su fundación.
Ana Martina Conte Grand, 32 años
La podóloga argentina Ana Martina Conte Grand, de 32 años, viajaba en el vagón 7 del AVE junto a su hermano, Jeremías. Él sobrevivió y fue trasladado al Hospital de Toledo. Ambos se dirigían a Córdoba, donde ella planeaba pasar unos días de vacaciones.
Julieta Gallego, 24 años
La saltadora de longitud Julieta Gallego, integrante del club madrileño AD Sprint, falleció en el accidente. Aunque residía en Alemania, competía habitualmente en los campeonatos de España por clubes. Raúl Chapado, presidente de la Real Federación Española de Atletismo, trasladó el dolor del atletismo español por su muerte.
Antonio Acedo, 36 años
Antonio Acedo, maquinista del AVE que impactó contra el Iryo, empleó sus últimos segundos de vida en intentar frenar el convoy. Iba a ser padre en pocos meses, era aficionado a la fotografía y había militado en Izquierda Española. Guillermo del Valle, secretario de esta formación, lo definió como una persona «prudente, amable y ejemplar» y recordó sus advertencias sobre las carencias de la red ferroviaria.
Adriana Marroquín
La joven alicantina Adriana Marroquín viajaba en el coche 8 del AVE, uno de los más afectados por el impacto contra el Iryo. Su hermana Alejandra trató de localizarla desde el primer momento. El alcalde de Alicante, Luis Barcala, confirmó su fallecimiento.
María de los Ángeles Mazo, 44 años
María de los Ángeles Mazo, nacida en Madrid, residía en Cuevas de San Marcos, Málaga, donde reformó una antigua pensión y abrió el Hostal R-Conecta. Colaboraba con la protectora local de animales. El alcalde, José María Molina, confirmó su muerte y destacó su integración en la vida del municipio.
Antonio Vázquez, 75 años
Antonio Vázquez, hermano del torero Curro Vázquez, viajaba en el vagón 8 del Iryo que cubría el trayecto Madrid-Sevilla. Se dirigía a visitar la ganadería de Núñez del Cuvillo. Natural de Linares, había dedicado su vida al toro y al cuidado de los maestros de este arte.
Patricia Fernández Häring
La arquitecta Patricia Fernández Häring desarrolló durante más de 25 años una trayectoria centrada en la bioconstrucción, el urbanismo y el paisajismo. El Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid la recordó como «una persona buena y preciosa, por dentro y por fuera».
César Vicente Sanz, 64 años
César Vicente Sanz viajaba en el vagón 8. Su hijo, el actor César Vicente, comunicó su fallecimiento y le rindió homenaje, recordando sus conversaciones sobre «la felicidad y la pureza del ser humano».
Nelson Bernardino, 49 años
Nelson Bernardino, natural de Serpa, Portugal, vivía desde hacía años en Madrid y trabajaba para Iryo. Según la prensa portuguesa, se encontraba en la cola del tren contra el que impactó el AVE.
Agustín Randazzo, 51 años
El argentino Agustín Randazzo residía en Madrid desde 2002 y trabajaba en una empresa de telecomunicaciones. Viajaba con frecuencia a Sevilla por motivos laborales. Logró salir con vida del vagón 8 del AVE, pero posteriormente falleció a consecuencia de las heridas, según recogió el diario Clarín.
Francisco José Barbero Liébanas, 32 años
Francisco José Barbero Liébanas, natural de Belmez, Córdoba, residía en Madrid y viajaba en el vagón 7 del AVE para pasar unos días con su familia. El Ayuntamiento de Belmez expresó sus condolencias tras confirmarse su fallecimiento.
Juan Manuel Ossorio Torres, 61 años
Juan Manuel Ossorio Torres vivía en Madrid, aunque era natural de Benalup-Casas Viejas, Cádiz. El Ayuntamiento de su localidad de origen decretó un día de luto y lo recordó como un enamorado de su pueblo. Deja esposa y dos hijas.
David Jiménez Gil, 49 años
Bioquímico de formación, David Jiménez Gil trabajaba desde 2006 para el fabricante de equipos ópticos Zeiss. La organización Santiago Ramón y Cajal destacó que su labor consistía en facilitar a los laboratorios instrumentos para observar el interior de células y materiales. La compañía lo definió como una persona extraordinaria, alegre y cercana.
Andrea Olmos
Andrea Olmos, natural de Figueres y residente en Madrid, trabajaba desde hacía años en Mango. Viajaba en el vagón 8 del AVE rumbo a Andalucía por motivos laborales. La empresa y el Ayuntamiento de Figueres expresaron sus condolencias.
Raúl Triguero, 43 años
El reportero de «¡De viernes!», Raúl Triguero, se dirigía a Sevilla para entrevistar a Amador Mohedano. Su fallecimiento fue confirmado el viernes. Había trabajado desde 2013 en Sálvame, hasta la cancelación del programa en 2023, y era uno de los rostros habituales de la crónica social televisiva.
Personas desaparecidas
Ana Avilés, 68 años
Ana Avilés viajaba en el vagón 7 del AVE para acudir a la boda de su hija, prevista para ese sábado en Sevilla. Sus hermanos se trasladaron desde Madrid a Toledo para buscarla y entregar muestras de ADN. Su hija, también llamada Ana, decidió cancelar la boda mientras continuaba la búsqueda.
José Ángel «Pepe» San Emeterio Freire, 52 años
El empresario Pepe San Emeterio viajaba hacia Sevilla junto a su perro, que sí fue localizado. Su hermana Esther se desplazó a Urda para buscarlo y difundió sus características físicas con la esperanza de obtener información sobre su paradero.
Juan José García Palacios, 25 años
El guardia civil sevillano Juan José García Palacios viajaba desde Madrid hacia Utrera para pasar unos días con sus padres. Sus familiares permanecían a la espera de noticias en el domicilio familiar.
David Reina Reguera, 22 años
David Reina Reguera, mecánico de trenes, se dirigía a Málaga para reunirse con su familia. Sus allegados confiaban en que pudiera estar deslocalizado mientras prestaba ayuda a las víctimas por su labor de servicio.
David Martínez, 25 años
El ingeniero industrial David Martínez viajaba por trabajo en el asiento 16A del vagón 7 del AVE. Familiares y amigos iniciaron contactos con servicios de atención y hospitales de Toledo para localizarlo, sin éxito hasta la tarde del jueves.
Sharona Freudman, 69 años, y Allison Barker, 26 años
La canadiense Sharona Freudman viajaba con su sobrino, la novia de este, Allison Barker, de nacionalidad estadounidense, y otro familiar. Los dos hombres estaban a salvo, pero no había noticias de Freudman ni de Barker, que podrían haber viajado en los vagones 7 u 8 del AVE.
Marisa Manchado Torres, 70 años
La compositora Marisa Manchado Torres, Premio Nacional de Música en la categoría de Composición en 2024, se dirigía a Sevilla para participar en un encuentro en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad hispalense. Doctora en Musicología, fue fundadora y primera presidenta de la Asociación Madrileña de Compositores. La Asociación Mujeres en la Música confirmó que se encontraba entre las desaparecidas.
María del Carmen García, 26 años
La publicista María del Carmen García, natural de Rute, Córdoba, y residente en Madrid, viajaba a Sevilla por motivos laborales. Sus familiares la buscaron en Urda, en el Hospital de Alcázar de San Juan y en distintos hospitales de Madrid, sin conseguir información sobre su paradero.
La búsqueda de los desaparecidos movilizó a familiares y amigos, que recurrieron a redes sociales, llamadas a hospitales y desplazamientos a la zona del siniestro. Todos aguardaban alguna información que permitiera conocer la situación de sus seres queridos.
















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