Trump anuncia un acuerdo con Putin para recibir diésel ruso ante la presión electoral

Trump anuncia un acuerdo con Putin para recibir diésel ruso ante la presión electoral

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes haber alcanzado un acuerdo con su homólogo ruso, Vladímir Putin, para que Rusia suministre millones de toneladas de diésel al mercado estadounidense y global. El objetivo declarado es rebajar el precio de los combustibles, en un contexto de presión política para los republicanos antes de las elecciones legislativas de medio término del próximo 3 de noviembre.

Rusia enviará millones de toneladas de diésel

Trump aseguró que, tras una conversación con Putin, Rusia entregará de forma inmediata 300.000 toneladas de combustible diésel a los mercados de Estados Unidos y del resto del mundo. El acuerdo contempla además el envío de otras 500.000 toneladas durante noviembre y de un millón de toneladas inmediatamente después.

Según lo expuesto por el presidente estadounidense, Rusia continuará posteriormente con el suministro de otros tres millones de toneladas de diésel en un plazo breve y en función de la situación de sus refinerías.

«Acabo de concluir una conversación muy exitosa con el presidente ruso Vladímir Putin en la que se ha acordado que Rusia suministrará de inmediato 300.000 toneladas de combustible diésel a los mercados de EE.UU. y globales, otras 500.000 toneladas durante el mes de noviembre y un millón de toneladas inmediatamente después», afirmó Trump.

El precio de los combustibles, un factor clave antes de las elecciones

El anuncio tiene una marcada dimensión política. Trump recurre a Rusia para afrontar un problema energético interno en un momento en el que sus aliados republicanos buscan conservar su escasa mayoría en ambas cámaras del Congreso durante los comicios de noviembre.

La popularidad de Trump se encuentra en sus niveles más bajos de sus dos presidencias. Las encuestas le conceden solo un 30% de aprobación entre los estadounidenses, con una valoración aún peor en materia económica, un ámbito que fue determinante en su regreso a la Casa Blanca.

La guerra de Irán, impulsada por el presidente estadounidense, ha elevado los precios energéticos: la gasolina cuesta un 40% más que hace un año y el diésel ha subido un 70%. El encarecimiento afecta especialmente a zonas rurales y a sectores como agricultores, ganaderos y camioneros, tradicionalmente cercanos a Trump y al Partido Republicano.

«Entre nuestro control total del Estrecho de Ormuz y este gran anuncio sobre energía rusa, los precios del diésel para los estadounidenses y, también, para el mundo, ¡bajarán con números récord y rápido!», sostuvo Trump. Desde el comienzo de la guerra, el cierre de Ormuz generó turbulencias en los mercados energéticos mundiales, mientras que los intentos de alcanzar un acuerdo con Irán no han prosperado.

Riesgo para las mayorías republicanas

Los sondeos apuntan a que la Cámara de Representantes, cuyos escaños se renuevan por completo, pasará a estar bajo control demócrata. Aunque el Senado, que renueva un tercio de sus escaños, parecía favorable a los republicanos por los estados en disputa, la evolución de la economía también ha puesto en riesgo su mayoría en la Cámara Alta.

Esta situación ha llevado a candidatos republicanos al Senado en estados decisivos como Míchigan, Ohio e Iowa a distanciarse de Trump respecto a la guerra de Irán.

Sin detalles sobre la contrapartida para Rusia

Trump no explicó qué recibirá Rusia a cambio de su aportación de diésel a los mercados ni de su ayuda en una cuestión considerada decisiva para las elecciones estadounidenses.

El acuerdo se anuncia, además, en una fase especialmente dura de la guerra de Ucrania. Estados Unidos ha sido el principal respaldo de Kiev, pero los esfuerzos diplomáticos de Trump no han logrado acercar a Putin y al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a una mesa de negociación.

Un giro en la política estadounidense hacia Moscú

La decisión abre interrogantes sobre el futuro de la guerra y sobre la capacidad de presión que Washington podrá ejercer sobre Moscú. El acuerdo supone un cambio de rumbo en la política de Trump hacia Rusia, después de que el presidente firmara el mes pasado una nueva ley de sanciones contra el sector energético ruso, principal fuente de financiación de la guerra de Irán.

Esas sanciones habían sido aprobadas en medio de nuevas peticiones de Zelenski para limitar las compras occidentales a Rusia. El nuevo pacto sobre el diésel deja ahora dudas sobre la aplicación de esas medidas.

«Que haya precios bajos para los estadounidenses, en especial para nuestros grandes agricultores, rancheros y camioneros es mi mayor prioridad», declaró Trump. El acuerdo con Rusia refleja que su posición previa respecto a Moscú y Ucrania puede quedar relegada ante el objetivo de evitar un revés electoral para los republicanos.

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